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2) Segundo Sitio a Montevideo (oct.1812 a jun.1814).

. Contexto:
2.a) Consecuencias del Armisticio de octubre de 1811.
Un acuerdo mal visto por todos.

El Armisticio fue firmado por el plenipotenciario José Julián Pérez en nombre del Primer Triunvirato de Buenos Aires, que fue establecido después de que el Cabildo de Buenos Aires derrocara y disolviera, en septiembre de 1811, a la Junta Grande, a fin de volver a las tendencias centralistas de la Primera Junta.

El virrey Francisco Javier de Elío, atrincherado en Montevideo, recibió a los enviados porteños, que viajaron a Montevideo para acordar los términos.

El documento se rubricó allí mismo, en la ciudad amurallada, con la participación de los representantes de Elío: José de Acevedo y Antonio Garfias.

Que se firmara en Montevideo reforzó la posición de fuerza de Elío, pues Buenos Aires debió enviar a su delegado a negociar en territorio enemigo.

Para los orientales, fue una señal de traición porteña, ya que el acuerdo se hizo directamente con el virrey sin consultar a Artigas ni a las fuerzas sitiadoras.


- Los 10 pueblos misioneros sujetos al control de Buenos Aires.
Con la intención de recomponer relaciones el Triunvirato nombró a Artigas, el 15 de noviembre de 1811, Teniente Gobernador Justicia Mayor y Capitán de Guerra del Departamento de Yapeyú , con mando sobre los 10 pueblos misioneros sujetos al control de Buenos Aires.

Estos eran las reducciones jesuíticas que se encontraban en la región que eran habitados por comunidades indígenas guaraníes.

Link al mapa
Los 10 pueblos misioneros sujetos al control de Buenos Aires en 1812 eran: San Ignacio Miní, Nuestra Señora de Loreto, Santa Ana, Santa María la Mayor, San Javier, San Miguel, San Martín, San Carlos Borromeo, San Juan Bautista, Santo Tomé.


Que pasó despues de firmado el Armisticio:

- Criticado por negociar, Elío fue relevado por la Junta de Cádiz, debido a que el gobierno español pretendía aplastar a los independentistas sin aceptar ningún acuerdo. Gaspar de Vigodet se puso al frente del gobierno realista de la Banda Oriental y reforzó sus posiciones.

- El acuerdo obligaba a los patriotas a levantar el sitio de Montevideo, lo que provocó la indignación de Artigas y de las milicias orientales, quienes ya sin la ayuda del ejercito regular que habia enviado Buenos Aires, que se replego a Entre Rios como estaba establecido en el armisticio, derivó en el Éxodo del Pueblo Oriental. Posteriormente, Artigas, desde sus campamentos en Concordia (Entre Ríos) continuaba sus escaramuzas contra portugueses y realistas.

- Los portugueses, comandados por Diego de Souza se negaron a evacuar el territorio oriental y permanecieron allí hasta julio de 1812.

- El gobierno revolucionario de Buenos Aires, había salvado su ejercito pero no se consideraba a salvo con Montevideo en manos realistas.

El nuevo gobernador realista de Montevideo, Vigodet, exigió al Triunvirato acciones contra Artigas, pero este con el frente norte ya estabilizado, rechaza esa pretensión. Dando por roto el armisticio, Vigodet reanudó las hostilidades el 31 de enero de 1812.

El Triunvirato apoyó a Artigas nombrándolo jefe de las operaciones contra los portugueses, y enviarle el Regimiento de Pardos y Morenos al mando de Miguel Estanislao Soler y 20.000 pesos conducidos por Ventura Vázquez.

Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con Souza, el Triunvirato envió un ultimátum a la corte portuguesa, exigiendo su retirada bajo amenaza de declararle la guerra. La mediación de Gran Bretaña logró que el 26 de mayo de 1812 se firmara un tratado que permitió por fin la evacuación portuguesa de la Banda Oriental.

Los portugueses no evacuaron completamente sus fuerzas a los límites establecidos antes de la invasión, quedando en su poder la región de los actuales municipios de Uruguayana, Quaraí, Santana do Livramento y Alegrete, y parte de Rosário do Sul, Dom Pedrito y Bagé. .


2.b) Segundo Sitio a Montevideo. Se desarrollo entre el 20 de octubre de 1812 y el 23 de junio de 1814

En febrero de 1812 el ejército oriental sumaba cuatro a cinco mil hombres armados de fusiles, carabinas y lanzas.

En abril de 1812, el Triunvirato envió a uno de sus miembros, Manuel de Sarratea, a ponerse al mando del ejército instalado en Entre Ríos.

Instalado a una legua del campamento de Artigas, Sarratea comenzó a tener conflictos con este, que no lo reconocía como a su superior. Las heridas abiertas a causa del armisticio de octubre del año anterior habían causado una seria diferencia de criterios entre los patriotas orientales y los de Buenos Aires.

De modo que Sarratea se dedicó a seducir a los oficiales del ejército de Artigas para que se incorporaran al suyo, logrando que se pasaran a sus fuerzas unos 2.000 hombres. Mientras el jefe oriental conservó unos 1.500 soldados y la mayor parte de la población.

En agosto de 1812 el Triunvirato ordenó a Sarratea avanzar a la Banda Oriental e iniciar el segundo sitio de Montevideo.

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Plano del sitio de Montevideo por el ejército de las Provincias unidas del Río de la Plata. Levantado en 1813 por el ciudadano Bartolomé de Muñoz. Museo Histórico Nacional de Uruguay

En septiembre, la vanguardia del ejército de Sarratea, comandada por José Rondeau, cruzó el río Uruguay e inició la marcha sobre Montevideo. Simultáneamente, las tropas de Artigas y la población que lo seguía iniciaron su regreso a la Banda Oriental, sin participar en las operaciones militares.

El 20 de octubre 1812 Rondeau sitiaba nuevamente a Montevideo.

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Dibujo de un testigo.
"Historia Argentina" de Abad de Santillán
Batalla del Cerrito:
El 31 de diciembre de 1812, sin saber que los sitiadores habían recibido refuerzos, los realistas atacaron con 1.600 hombres y 8 cañones, el campamento de Rondeau que contaba con 2.000 soldados y 2 cañones, pero fueron duramente derrotados.
Los realistas tuvieron 100 muertos, 146 heridos y 30 prisioneros, los patriotas 90 muertos y 40 prisioneros, además de un cañón.

La ciudad sitiada no volvería a intentar defenderse en tierra, no obstante, la llegada de 3.440 hombres enviados desde España el año durante el año 1813.

Rondeau, unos meses después, en mayo de 1813, es designado Jefe del Ejército del Norte y es reemplazado en el mando de las tropas sitiadoras por el General Carlos María de Alvear,

Montevideo con 50 cañones y el control del río, era inexpugnable para un ejército sitiador de escasa artillería, por lo que las fuerzas al mando de Rondeau se limitaron fundamentalmente a asegurar el control de los accesos a la ciudad de manera que no pudieran proveerse de alimentos y agua (los pozos quedaban fuera de sus límites).

Mientras, la artillería revolucionaria bombardeaba la plaza, de día con sus cañones y de noche con los morteros construidos por el Coronel de ingeniería Monasterio.


- El Mortero Monasterio.

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El ingeniero Ángel Augusto Monasterio, en julio de 1812, fundió las primeras piezas de artillería del Ejército Argentino: Los morteros cónicos de 12 pulgadas fabricados en bronce, fueron bautizados con los nombres, como era la costumbre (las piezas eran pocas y valiosas, bautizarlas reforzaba la idea de que eran casi “personajes” dentro de la campaña) de: "Tupac Amarú"" y "Mangoré", el primero en honor al Gran Jefe del Imperio Inca y el segundo en homenaje a un legendario cacique guaranì, ambos en reivindicación de los pueblos originarios. La fundición se encontraba en el barrio de San Telmo de Buenos Aires en las calles Liniers y Núñez (hoy Defensa y Humbero 1º).

Los morteros fueron trasladados con grandes dificultades a Montevideo, "Tupac Amarú"" salió de servicio rápidamente pero el "Manduré" alcanzó los 300 disparos; cuando estalló cesó el bombardeo.


- Acciones periféricas: San Martín y sus Granaderos vencen a los realistas en San Lorenzo (3-febrero-1813).
Faltos de territorio que los proveyera de víveres, los realistas de Montevideo lanzaban sucesivos ataques a las costas de los ríos Uruguay y Paraná, que saqueaban impunemente.

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Retrato al óleo de José de San Martín de 1818.
El Combate de San Lorenzo, librado el 3 de febrero de 1813, fue la primera acción militar del Regimiento de Granaderos a Caballo bajo el mando del Coronel José de San Martín.

La batalla se desarrolló en las barrancas del río Paraná, frente al convento de San Lorenzo en la provincia de Santa Fe, y constituyó un episodio breve pero decisivo dentro de las operaciones periféricas al Segundo Sitio de Montevideo.

La flota realista compuesta por 11 embarcaciones, procedente de Montevideo, desembarco 250-300 soldados con el objetivo de saquear y abastecerse. San Martín, al frente de 120 granaderos, organizó una emboscada desde el convento y lanzó una carga sorpresiva de caballería que desbarató rápidamente a las fuerzas enemigas.

El combate duró apenas quince minutos, pero fue intenso. San Martín resultó herido y cayó bajo su caballo, siendo auxiliado por el granadero Juan Bautista Cabral, quien perdió la vida en el acto y quedó inmortalizado en la memoria patriótica. La victoria aseguró el control patriota sobre el litoral y reforzó el cerco contra Montevideo, impidiendo que la plaza realista continuara abasteciéndose con facilidad, inhibiendo nuevas incursiones.

Este enfrentamiento, aunque breve, consolidó el prestigio de San Martín y de sus granaderos, y se recuerda como el bautismo de fuego de un cuerpo militar que luego sería decisivo en las campañas de la independencia sudamericana.

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Croquis del combate. Museo Naval de la Nación.

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Representación artística del desembarcando.
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Combate de San Lorenzo San Martín caido. pintura de Ángel della Valle. Museo Histórico Nacional.
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2.c) Artigas rompe con el gobierno porteño.

Buenos Aires accedió finalmente a reconocerle a Artigas la autoridad que tenía sobre las fuerzas de su mando, y ordenó a Sarratea regresar a Buenos Aires a principios de 1813, para recomponer la situación. De esa manera, el 26 de febrero de 1813 el comandante uruguayo se incorporó al asedio, poniéndose a las órdenes de Rondeau.

El nuevo Triunvirato convocó a la Asamblea General Constituyente, conocida como "Asamblea del Año XIII", que rechazó a los diputados designados por Artigas y los reemplazó por otros que había nombrado Rondeau, dos de ellos porteños.

NOTA: Una de las primeras medidas anunciadas por la Asamblea del Año XIII fue la de declarar a los diputados como del pueblo "de la Nación", y no, "de las provincias". Además, negó el derecho de los cabildos que los habían nombrado a reemplazarlos; era un paso importante hacia un régimen de estado unitario o centralizado, manteniendo el sistema hasta ese entonces vigente.

En consonancia con esta medida, el 5 de marzo de 1813 la Asamblea suspendió la incorporación de los diputados de la Banda Oriental, elegidos el 21 de abril de 1813 en el Congreso de Tres Cruces bajo el liderazgo de José Gervasio Artigas, expresando dudas sobre la falta de formalidad en la elección. Solo dos diputados habían sido elegidos por los cabildos, el resto lo eran por el congreso provincial reunido en Tres Cruces. La historiografía tradicional uruguaya considera que la razón fue que se negaba a incorporar a los diputados que llegaban con las instrucciones propuestas por Artigas, orientadas a declarar inmediatamente la independencia del reino de España y organizar a las provincias bajo una forma de estado confederal, organización que rompía con la centralización existente hasta ese entonces.

El conflicto entre las intenciones de independencia inmediata y de organización federal propugnada por Artigas, con el centralismo de la política del gobierno porteño, escaló y a fines de enero de 1814 las tropas leales a Artigas (unos 2.000 hombres, en su mayoria milicias orientales) abandonaron el sitio y se retiraron a la costa del río Uruguay.

La Asamblea reaccionó concentrando el poder y nombró Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata a uno de los triunviros, "Gervasio Antonio de Posadas".

Entre las primeras medidas del gobierno de Posadas estuvo la de declarar, el 11 de febrero de 1814, a Artigas "traidor a la Patria", poner precio a su cabeza fijando una recompensa de 6.000 pesos por su captura, vivo o muerto, y enviar un ejército a enfrentar a las montoneras federales de Artigas.

De este modo comenzó la guerra entre Artigas y el Directorio, la primera de las guerras civiles argentinas.

El ejército enviado a enfrentar a Artigas –que después de vencerlo debía engrosar el sitio– fue derrotado en el combate de El Espinillo, el 22 de febrero.

En rápida sucesión, los territorios de Entre Rios, Corrientes y Misiones, y los pueblos del interior de la Banda Oriental se pronunciaron a favor del federalismo propugnado por Artigas. De modo que las fuerzas sitiadoras no recibieron refuerzo alguno.

Posadas dedicó todos sus esfuerzos a ocupar Montevideo, para evitar que sirviera como puerto de llegada de la expedición realista re-conquistadora, que a tal efecto se estaba reuniendo, en la bahía de Cádiz, con 10.600 hombres dirigidos por el general Pablo Morillo (posteriormente, al caer Montevideo se dirigiría a Venezuela).

El gobierno revolucionario creó una pequeña flota, con la misión de disputar a los realistas el control de los ríos interiores y el estuario del Plata. El comando de todos los buques estaba en manos de marinos extranjeros, incluido su comandante, el irlandés Guillermo Brown.

Rondeau comandaba 4.000 hombres en el sitio y Vigodet contaba con 5.000 para defender la ciudad. Posadas encargó a su sobrino, el coronel Carlos María de Alvear, nuevas unidades militares. Más de 1.500 hombres fueron enviados al sitio de Montevideo, bajo el mando de Alvear, que reemplazó a Rondeau al frente del sitio. Sugestivamente, Alvear tomó el mando el día 17 de mayo, cuando la victoria de la flota de Brown ya era completa.

De inmediato, Alvear negoció con Vigodet la entrega de Montevideo, llegándose a un acuerdo por el cual los realistas podrían retirarse a España con sus barcos y armas.

El 23 de junio de 1814, las llaves de la ciudad de Montevideo fueron entregadas, tras lo cual las tropas realistas comenzaron a salir por el "Portón de San Juan", mientras que las tropas patriotas ingresaban por el "Portón de San Pedro" encabezadas por Alvear con su escolta y estado mayor.

Pero Alvear, amparándose en la falta de ratificación del acuerdo por Posadas, haría prisioneros a todos los oficiales realistas, apoderándose de los buques mercantes surtos en el puerto, y confiscando mercaderías y el arsenal de la ciudad. Inmediatamente después, Alvear, creó un arbitrario impuesto anual de $300 por familia y otro mensual de $10 y a aquellos que no lo pudieran pagar los envió a prisión, además de fusilar a toda persona que no respetase el toque de queda o circulase fuera de las murallas sin autorización.

Vigodet sería puesto en libertad poco después, junto con todos los oficiales, pero las tropas de origen americano —y africano— y el armamento engrosaron el ejército independentista: fueron tomados 7.000 prisioneros, 500 cañones, 9000 fusiles y 99 embarcaciones.

La última posesión española en la zona, Carmen de Patagones, se rendiría a las Provincias Unidas el 23 de diciembre de 1814.

Tras la captura de Montevideo, que se debió casi exclusivamente a la escuadra de guerra, ésta fue desmantelada para cancelar deudas. .


2.d) Montevideo y la guerra civil.

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A) José Gervasio Artigas, B) Gervasio Antonio de Posadas, C) Carlos María de Alvear, D) José Rondeau

Pese a su promesa de entregar la ciudad a los hombres de Artigas, Alvear atacó a sus lugartenientes y colocó en el gobierno de la ciudad rendida a "Nicolás Rodríguez Peña".

Con el propósito de acabar con Artigas, Alvear envió una división del ejército porteño de ocupación que salió de Montevideo en busca de los orientales. Las escaramuzas continuaron durante varios meses, con muchos altibajos, obligando a mantener tropas en la Banda Oriental y en Entre Ríos.

En enero del año siguiente, tras la victoria de Artigas en la "batalla de Guayabos", Alvear (ya como nuevo Director Supremo designado al renunciar Posadas), accedió a entregarle el control de la Provincia Oriental. Saqueando el 4 de marzo de 1815 la ciudad de Montevideo, antes de retirarse.

Entre el botín que se llevaron, además del metálico y mercancías (telas, sedas, sacos de te, café y azúcar), se encontraba el arsenal de la ciudad (176 cañones de bronce, miles de fusiles, cartuchos, bombas y centenares de barriles de pólvora) y hasta de una imprenta, la única que había en la ciudad; apilaron todo en carros y lo llevaron hasta el puerto para trasladarlos a las bodegas de las embarcaciones. Cuando la maniobra finalizó, las naves levaron anclas y se retiraron, dejando a sus espaldas una población desolada y desabastecida.

Pero eso no fue todo. Antes de abandonar la ciudad, los porteños volaron el polvorín que se hallaba ubicado en las bóvedas del sector portuario matando a un centenar de civiles inocentes, a los que se deben sumarse los ultimados en diferentes situaciones durante el saqueo, lo que crió un odio irreconciliable en los orientales para con los porteños.

Alvear debió renunciar a su cargo solo tres meses después de haberlo asumido y refugiarse en una fragata de guerra británica. Se dirigió a Brasil. Sus partidarios, incluido Posadas, fueron arrestados. Junto con su Directorio cayó también la Asamblea del Año XIII. Alvear fiel representante del centralismo porteño, tenía solo 25 años, y su breve gobierno fue calificado como una dictadura. Entre los que le objetaban se hallaba el entonces gobernador de Cuyo, José de San Martín.

Nota:Tras el triunfo en Montevideo Alvear es designado por Posadas a reemplazar a Rondeau en la conducción del Ejército del Norte. Pero los oficiales se sublevaron desconociendo a Alvear como su nuevo jefe, motivando la renuncia del Director Supremo Posadas el 9 de enero de 1815. La Asamblea (de 1813) designó al mismo Alvear "Director de Estado" por mayoría de sufragios.

Cuando Alvear intentó un acercamiento con el Ejército del Norte, Rondeau le negó obediencia. Y cuando le ofreció a Artigas el reconocimiento de la independencia de la Banda Oriental a cambio del retiro de sus tropas del Litoral, recibió una negativa por respuesta. Por su parte, al enterarse San Martín del nombramiento de Alvear, presentó su renuncia como gobernador Intendente de Cuyo. Alvear la aceptó pero el cabildo mendocino confirmó a San Martín en su cargo.

Combatido por la opinión pública, desobedecido en el norte y en Cuyo, con el Litoral y la Banda Oriental en manos de Artigas y con varias provincias bajo la directa influencia del caudillo oriental (Entre Rios, Corrientes, Santa Fe y Córdoba), el poder de Alvear se circunscribía a una estrecha franja de territorio bonaerense.

Cuando trascendió que Alvear había enviado al exterior a MAnuel García para solicitar el protectorado británico sobre las Provincias Unidas, la oposición aumentó y la situación estuvo a punto de explotar, cuando decretó la incorporación forzada de los ciudadanos a las filas del Ejército, impuso tributos extraordinarios y embargó bienes pertenecientes a la Iglesia.

Considerando que su situación se había puesto insostenible, Alvear, ya un nervioso y descontrolado gobernante, el 28 de marzo de 1815 publicó un decreto por el que condenaba a muerte “a todo el que de palabra o por escrito censurase al gobierno, divulgara rumores, promoviese la deserción de las tropas y no denunciase conspiraciones contra las autoridades constituidas”.

La revolución federal de 1815: Los opositores a Alvear acordaron con Artigas, quien dispuso avanzar sobre Santa Fe como paso previo a Buenos Aires. Alvear, enterado de dicho movimiento, movilizó 1.600 hombres a las órdenes del brigadier Ignacio Álvarez Thomas. Al llegar a la posta de Fontezuelas, cerca de la actual ciudad de Pergamino, Álvarez Thomas se sublevó contra Alvear (3 de abril), e inició relaciones con Artigas. Ante el giro de los hechos, Alvear presentó su renuncia al cargo, pero reteniendo el mando de las tropas. El 15 de abril el Cabildo aceptó su dimisión, disolvió la Asamblea (de 1813) y se atribuyó funciones de gobierno.

Alvear entregó el mando del ejército al general Juan José Viamonte y se alejó a Río de Janeiro, en una fragata inglesa. La presión de las fuerzas del interior provocaron la caída del gobierno central. El 20 de abril, el general Rondeau fue designado Director Supremo provisorio. Por estar al frente del ejército del Norte, fue suplantado por Ignacio Álvarez Thomas en calidad de suplente.

Un Estatuto Provisional estableció las normas para regular la acción de gobierno pero fue objetado por las provincias; sólo aceptaron las disposiciones referidas a la elección de diputados para la integración, una vez más, de un congreso general constituyente que se reuniría en Tucumán. Se acercaba el tiempo de la Independencia.

Entregada Montevideo a Artigas, su influencia como líder creció.

En junio de 1815 Artigas reunió en Concepción del Uruguay a diputados de las provincias bajo su influencia, en el (Congreso de Oriente) y estos proclamaron el nacimiento de la Liga de los Pueblos Libres, o Liga Federal, que abarcaba la Provincia Oriental y las actuales provincias de Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Misiones y Santa Fe, incluso efimeramente Santiago del Estero entró en la órbita de Artigas.

Existió desde el inicio un estado de guerra latente entre la Liga de los Pueblos Libres y el gobierno de Buenos Aires.

Los luso-brasileños aprovecharon este conflicto para volver al territorio que abandonaron a regañadientes en 1812, iniciando, en agosto de 1816, la invasión a la Banda Oriental y las Misiones (tanto Misiones Occidentales como Misiones Orientales)


2.d.I) Invasión Luso-brasileña a la Banda Oriental y las Misiones (agosto 1816).
La invasión se desplegó en dos frentes complementarios:

- Avance terrestre desde Río Grande:
Tropas al mando de Carlos Federico Lecor y otros jefes penetraron por tierra desde Río Grande do Sul hacia la Banda Oriental y las Misiones. Este frente se encargó de ocupar pueblos del interior (India Muerta, Sauce, Carumbé) y presionar sobre las Misiones Orientales y Occidentales.

- Desembarco anfibio cerca de Montevideo:
En enero de 1817, Lecor desembarcó con unos 6.000 soldados veteranos de las guerras napoleónicas en las cercanías de Montevideo. La ciudad estaba debilitada, sin defensa efectiva, y cayó rápidamente en manos portuguesas.

La combinación de frente terrestre y marítimo convirtió la invasión en una operación de pinza que desbordó a Artigas y consolidó la ocupación portuguesa, pero la resistencia artiguista continuó en el interior hasta el 22 de enero de 1820, dia de la derrota decisiva de las fuerzas artiguistas comandadas por Andrés Latorre frente al conde de Figueira, en la "Batalla de Tacuarembó". Fue tres años después de la caída de Montevideo y significó el colapso militar de Artigas.


2.d.II) La Batalla de Tacuarembó (22 de enero de 1820).
Una derrota fulminante, que selló el fin de la resistencia oriental contra la invasión luso‑brasileña.

Monumento en conmemoración por el BICENTENARIO de la Batalla, año 2020.

En la naciente del rio Tacuarembó, cercano a Estación Ataques, dto. Rivera.
Con Montevideo perdido, en 1817, Artigas intentó sostener la resistencia, entre 1818 y 1819, con campamentos móviles. Pero durante ese tiempo, los portugueses consolidaron posiciones, mientras los orientales sufrían bajas y deserciones.

Al llegar a campos próximos a la confluencia río Tacuarembó y con el arroyo la Aurora (cerca de Paso Ataques, departamento de Rivera) en enero de 1820, José Artigas marchaba junto a las divisiones de Andrés Latorre y Pantaleón Sotelo, arrastrando el peso de derrotas sucesivas y un ejército cada vez más debilitado. Sin embargo, al instalarse el campamento, Artigas decidió apartarse hacia Mataojo para buscar caballos y recursos indispensables, convencido de que sin caballería no había posibilidad de sostener la resistencia. Esa decisión lo separó físicamente de la división de Latorre y Sotelo, que quedó acampada sin la conducción directa del caudillo.

En la madrugada (alrededor de las 8) del 22 de enero de 1820, las fuerzas artiguistas acampadas en Tacuarembó fueron sorprendidas por el ejército luso‑brasileño al mando del conde de Figueira y selló el fin de la resistencia oriental.

Los orientales, unos 2.000 hombres en su mayoría guaraníes de las Misiones, se encontraban en condiciones precarias y sin caballería suficiente. El ataque portugués, ejecutado con disciplina y superioridad numérica, unos 3.000–4.000 soldados portugueses, se transformó rápidamente en una masacre: centenares de soldados fueron muertos o capturados (800 muertos y 500 heridos). La caballería portuguesa (1 muerto, 5 heridos) arrasó el campamento, en apenas horas. La crecida del río Tacuarembó por las fuertes lluvias de los dias anteriores selló la vulnerabilidad del campamento.

Latorre habia llegado a Tacuarembó tras una cadena de derrotas que habían reducido su ejército a una fuerza debilitada y mal equipada. El campamento era más un refugio que una base ofensiva, allí se intentaba reorganizar lo que quedaba del ejército artiguista. La moral estaba debilitada, los soldados pasaban las horas entre fogones improvisados, reparando armas, cuidando el ganado y aguardando órdenes que nunca llegaban, pocos mantenían guardias efectivas. La rutina era más la de una comunidad en resistencia que la de un ejército preparado para la guerra.


2.d.III) Acuerdo de Tres Árboles (febrero 1820).
Del desastre de Tacuarembó al pacto de Tres Árboles.

Pocas semanas después de la masacre de Tacuarembó, los jefes orientales, dispersos en otros lugares de la campaña, buscaron una salida política frente al poder portugués.

En las afueras de Montevideo, Fructuoso Rivera permanecía con sus tropas en un campamento marcado por la incertidumbre. Tras la derrota de Tacuarembó, sus hombres —desgastados, sin rumbo claro y conscientes de la imposibilidad de continuar la guerra— aguardaban una definición. Rivera, pragmático, evaluaba la realidad: el proyecto artiguista estaba quebrado, la resistencia había sido aniquilada y los portugueses dominaban el territorio.

Allí, en el paraje conocido como "Tres Árboles" (actual Estancia Buen Retiro - Castillo Morató), en febrero de 1820, Rivera decidió pactar con el coronel portugués Bento Manuel Ribeiro, transformando la derrota militar en un acuerdo político que aseguraba la supervivencia de sus hombres, marcó su ruptura definitiva con Artigas y el inicio de su colaboración con el poder luso‑brasileño.

El hecho de que el acuerdo se firmara en el mismo campamento de Rivera muestra que fue un acto inmediato de capitulación y negociación. El general portugués Carlos Federico Lecor estaba en Montevideo, ejerciendo como gobernador y comandante general de la ocupación, lo avaló después.

Rivera, que había sido uno de los principales comandantes artiguistas, terminó alineándose con el nuevo poder y colaborando con los portugueses en la organización de la Provincia Cisplatina. Su decisión marcó una fractura definitiva con Artigas, que se exilió en Paraguay.

De este modo, el Acuerdo de Tres Árboles no solo consolidó la ocupación extranjera, sino que también abrió el camino para el ascenso político de Rivera, quien más tarde sería protagonista en la independencia uruguaya y en la construcción del Estado oriental.

Asi Artigas, perdió a su ejército regular sin estar presente en la Batalla Tacuarembó, ni en el "Acuerdo de Tres Árboles". En los días posteriores, en Mataojo (a 60 km al este de la ciudad de Salto) trató de reagrupar a los pocos hombres que le quedaban, pero la deserción y el desgaste hicieron imposible sostener la resistencia. Desde Mataojo emprendió la marcha hacia Entre Ríos.

Alli, José Artigas intentó sostener su liderazgo en el litoral, pero se enfrentó a la ofensiva de Francisco Ramírez, el caudillo entreriano que había sido su aliado en la Liga de los Pueblos Libres. Mientras Artigas mantenía su rechazo a los porteños, Ramírez pactó con ellos para asegurar recursos y reconocimiento como jefe regional.

La campaña en Entre Rios culminó en la "Batalla de Las Tunas", cerca de Paraná, el 24 de junio de 1820, donde Ramírez lo venció con tropas mejor organizadas y apoyo porteño. A partir de esa derrota, la persecución entrerriana se intensificó y, acosado tanto por los portugueses como por los caudillos del litoral, Artigas quedó sin salida. En septiembre de 1820 cruzó el Paraná rumbo al Paraguay, iniciando un exilio de tres décadas que marcó el final de su proyecto federal en el Río de la Plata, la disolución de la Liga de los Pueblos Libres y el inicio de una nueva etapa.

Tras el triunfo final de los luso-brasileños, y el afianzamiento de su soberanía sobre la Banda Oriental, la bautizaron Provincia Cisplatina.

Después de vencer a Artigas en la "Batalla de Las Tunas" (24 de junio de 1820), Francisco Ramírez continuó persiguiéndolo, pero al mismo tiempo se desplazó hacia Santa Fe para consolidar su alianza con Estanislao López y reforzar la posición política del litoral frente al centralismo porteño.

La acción conjunta de Ramírez y López, en la batalla de Cepeda (febrero de 1820), en apenas 15 minutos, destruyó al ejército del Directorio, obligando al Director Supremo Rondeau a capitular. Esto significó el fin del gobierno unificado de las Provincias Unidas del Río de la Plata, pero no se cumplieron los sueños de Artigas de contar con los refuerzos de Buenos Aires para la reconquista de la Provincia Oriental.

La Revolución Oriental (1811–1820) fue el ciclo artiguista: comenzó con el Grito de Asencio y culminó con la derrota de Tacuarembó y el exilio de Artigas en Paraguay. Fue un proceso de independencia, federalismo y justicia social que dio origen a la “orientalidad”, que a la larga significó, la caída del gobierno revolucionario instalado en mayo de 1810 y la pérdida, para éste, de la Banda Oriental, dando paso a la ocupación luso-brasileña y a la Anarquía del Año XX.

Recién en abril de 1825 la insurrección de los Treinta y Tres Orientales, apoyada por Buenos Aires, comandados por Juan Antonio Lavalleja y la complicidad de Fructuoso Rivera -hasta entonces el comandante de Campaña del imperio del Brasil, pero que cambio de bando después del (Abrazo del Arroyo Monzón)-, lograron la reincorporación provisoria de la provincia perdida a las Provincias Unidas del Río de la Plata. Pero..

al final de la guerra con Brasil, la Provincia Oriental se independendizo, con el nombre de Estado Oriental del Uruguay.


Fuente :
1) A 200 años de la Victoria de Montevideo. Miguel Angel De Marco www.bcr.com.ar
2) Sitio de Montevideo (1812-1814) www.wikipedia.org